Colectivos de madres buscadoras en México están desafiando las cifras oficiales sobre personas desaparecidas presentadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Mientras las estadísticas federales reportan una reducción, en el terreno la realidad es distinta: mujeres recorren canales, predios y basureros en busca de restos humanos, identificaciones y posibles fosas clandestinas.
La crisis, aseguran, no se mide en números, sino en hallazgos constantes, muchas veces realizados sin protección y bajo amenazas.
El contraste es evidente: a pocos kilómetros del poder político, continúan apareciendo indicios de desaparecidos, lo que exhibe una brecha entre el discurso oficial y lo que viven diariamente quienes buscan a sus familiares.
En medio de un contexto internacional marcado por el aumento en los precios del petróleo, el gobierno mexicano ha implementado subsidios para contener el precio de las gasolinas. Si bien esta decisión busca aliviar la carga económica de los consumidores, especialistas advierten que los efectos colaterales de estas medidas podrían tener un impacto significativo en las finanzas públicas del país.
Fue reportada la desaparición de Rogelio Portillo Jaramillo, director regional de la Secretaría del Bienestar en Huetamo, Michoacán, quien además era investigado desde 2021 por la DEA por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue incluida en la lista de las 100 personas más influyentes de 2026 de la revista Time, siendo la única mandataria latinoamericana en aparecer en la categoría de “Líderes”.