Estados Unidos acusó este lunes a China de permitir que su industria química mantenga vínculos con los cárteles del narcotráfico, facilitando el flujo de precursores para la fabricación de fentanilo, un opioide que ha causado decenas de miles de muertes por sobredosis en Norteamérica.

Durante una reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena, la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de EE. UU., Sara Carter, afirmó que los químicos necesarios para fabricar esta sustancia se fabrican por millones de toneladas en China, y que los controles de exportación débiles y aplicación laxa de la ley permiten relaciones con los cárteles.
El gobierno estadounidense describió al fentanilo como una “arma de destrucción masiva”, ya que solo el año pasado se reportaron cerca de 80 000 muertes por sobredosis e intoxicaciones relacionadas con drogas que contienen esta sustancia.
También instó a una respuesta internacional más dura contra el narcotráfico, reforzando la cooperación entre países para atacar la producción, tráfico y financiación de estas organizaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que no habrá un acuerdo con Irán salvo que Teherán se rinda de manera incondicional.
Un megaoperativo internacional coordinado por la INTERPOL permitió rescatar a 65 menores víctimas de abuso sexual infantil y detener a 60 presuntos responsables en varios países de América.
La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos cuenta con los recursos militares necesarios para ganar un eventual conflicto contra Irán, e incluso ampliar sus operaciones si fuera necesario.