Documentos obtenidos por agencias internacionales revelan presuntos casos de corrupción dentro de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, la DEA.

Las investigaciones señalan que agentes habrían participado en redes de lavado de dinero, excesos y vínculos con cárteles, en operaciones registradas en distintos países.
Entre los casos más conocidos está el del exagente José Irizarry, condenado por colaborar con cárteles colombianos y desviar millones de dólares en activos incautados.
También se documentan acusaciones contra exfuncionarios ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación, señalados de lavado de dinero y tráfico de armas.
Los reportes incluyen además testimonios, chats internos y expedientes judiciales que exhiben presuntas conductas indebidas, sobornos y abuso de poder.
En este contexto, los documentos apuntan a una crisis interna de credibilidad dentro de la agencia antidrogas estadounidense.
Un tribunal de Washington D.C. ha dictado prisión preventiva sin derecho a fianza para Cole Allen, un hombre acusado de intentar asesinar al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. El incidente, que tuvo lugar durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, ha suscitado una amplia atención mediática y un renovado debate sobre la seguridad en eventos públicos de alto perfil.
Autoridades del Reino Unido detuvieron a nueve personas durante un operativo contra una presunta secta religiosa en Crewe, al noroeste de Inglaterra, entre ellas dos ciudadanos mexicanos.
Las autoridades de salud pública en Estados Unidos han anunciado la conclusión del brote de sarampión más grave registrado en el país en más de tres décadas. El brote, que comenzó en octubre, afectó a cerca de mil personas y llevó a 21 hospitalizaciones, aunque afortunadamente no se reportaron fallecimientos. Este significativo avance se debe a la implementación de medidas efectivas y al aumento en la tasa de vacunación, especialmente en Carolina del Sur, donde se registró el último caso hace 42 días.