Mario Moreno, mejor conocido como Cantinflas, construyó en los años 50 una mansión en el fraccionamiento Las Playas, en Acapulco. La propiedad, diseñada a su gusto, incluía acceso directo a la playa, dos albercas, un tobogán y murales con representaciones marinas. Una estatua del actor mirando hacia el mar se convirtió en uno de los elementos más distintivos del lugar.
Con el paso del tiempo, surgieron diversas leyendas en torno a la casa, muchas relacionadas con fenómenos paranormales. Tras la muerte del actor en 1993, la mansión quedó en abandono, lo que alimentó las historias de quienes aseguran que el lugar está embrujado. Sin embargo, el relato más sorprendente se vincula con una de las supuestas obsesiones de Cantinflas: las sirenas.
De acuerdo con versiones populares, el actor habría conocido en un bar de la Ciudad de México a un misterioso hombre que le entregó una piedra o cuarzo y le indicó construir su casa en Acapulco, colocar una estatua suya mirando hacia el mar y decorar las paredes con figuras marinas. Tiempo después, el mismo individuo habría regresado para presentarle a sirenas reales, las cuales, según algunos testimonios, visitaban con frecuencia la mansión.
La historia resurgió recientemente en redes sociales gracias a un video del creador de contenido @Carlos_Name, quien compartió testimonios de figuras como Silvia Pinal y mostró imágenes de un álbum con 50 fotografías tomadas entre 1957 y 1962. En estas imágenes se observan figuras humanoides sobre las rocas del mar en Acapulco, lo que ha desatado el debate sobre la posible existencia de estos seres en la zona.
Aunque algunos aseguran que las sirenas siguen apareciendo cerca de la antigua residencia de Cantinflas, otros afirman que ya no hay rastro de ellas. Investigaciones realizadas por autoridades y especialistas no han encontrado pruebas contundentes.
Actualmente, la mansión permanece abandonada. La falta de mantenimiento ha provocado su deterioro, pero todavía conserva esculturas y figuras de sirenas en sus paredes, albercas y accesos al mar. A pesar de las deudas que han impedido su venta, la casa sigue atrayendo a curiosos y exploradores urbanos que buscan descubrir los secretos que envuelven la leyenda de Cantinflas y su enigmática relación con las sirenas.
Redactó: Daniel Uribe Velasco