Desde antes de su estreno, el remake live-action de Blanca Nieves, protagonizado por Rachel Zegler y Gal Gadot, ha estado en el centro de la controversia. La nueva versión, dirigida por Marc Webb, ha sido criticada por sus cambios argumentales, las declaraciones de sus protagonistas y la respuesta negativa de una parte del público en redes sociales. Como resultado, la película ha recibido una de las peores calificaciones en la historia de Disney dentro de IMDb, con una puntuación de 1.8 sobre 10 basada en más de 82 mil votos.
El debate en torno a la película comenzó con la elección del reparto. La decisión de Disney de dar el papel principal a Rachel Zegler, una actriz de ascendencia colombiana, generó una reacción negativa entre algunos sectores del público, que argumentaban que no coincidía con la descripción original del personaje. Sin embargo, la polémica aumentó cuando la propia actriz cuestionó el enfoque romántico del clásico de 1937 y lo calificó de “anticuado”, lo que fue visto por muchos como un desdén hacia la película original.
Además del reparto, los cambios en la historia han generado opiniones divididas. La eliminación del príncipe, reemplazado por un nuevo personaje llamado Jonathan, la transformación de los enanos en criaturas mágicas diversas y la supresión de elementos icónicos como el ataúd de cristal han sido señalados por los críticos como ejemplos de una reescritura excesiva. Mientras algunos espectadores celebran esta reinterpretación, otros consideran que el remake ha perdido la esencia del cuento clásico.
El rechazo a la película se ha reflejado en plataformas como IMDb, donde miles de usuarios han otorgado la calificación más baja posible. Aunque la película se encuentra en niveles similares a títulos universalmente criticados como Dragonball Evolution o Son of the Mask, algunos analistas sugieren que esta baja puntuación responde en parte a una campaña coordinada de review bombing. A diferencia de otras plataformas que han implementado medidas para distinguir entre usuarios verificados y no verificados, IMDb permite valoraciones anónimas, lo que dificulta determinar cuántas opiniones provienen de personas que realmente han visto la película.
En taquilla, Blanca Nieves ha tenido un desempeño moderado. Su recaudación de 43 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos no representa un fracaso absoluto, pero está lejos de lo esperado para una producción con un presupuesto de 270 millones. El bajo entusiasmo del público y la fuerte división de opiniones reflejan un patrón que ha afectado a varios remakes live-action de Disney en los últimos años.
Más allá de la película en sí, su recepción ha reavivado el debate sobre la manera en que los estudios reinterpretan los clásicos. La reacción a Blanca Nieves podría influir en la estrategia de Disney para futuras adaptaciones, como Lilo & Stitch, que ya se perfila como otro proyecto con potencial para la controversia. En un entorno cada vez más polarizado, el estudio enfrenta el desafío de equilibrar la modernización de sus historias con las expectativas del público.
Redactó: Daniel Uribe Velasco